Una propuesta del Gabinete de Iniciativa Joven

Existen muchos conceptos de Responsabilidad Social Corporativa. Todos hacen referencia al carácter voluntario de estas acciones, a la ética empresarial, al desarrollo sostenible o a la importancia de ir más allá del cumplimiento de las obligaciones legales. Por pequeña que sea tu acción, es importante.

La responsabilidad social corporativa es …
Foro de Expertos del Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales, 2005
La responsabilidad social de las empresas es, además del cumplimiento estricto de las obligaciones legales vigentes, la integración voluntaria en su gobierno y gestión, en su estrategia, políticas y procedimientos, de las preocupaciones sociales, laborales, medioambientales y de respeto a los derechos humanos que surgen de la relación y el diálogo transparentes con sus grupos de interés, responsabilizándose así de las consecuencias y los impactos que se derivan de sus acciones.
Fundación Empresa y Sociedad
La RSC es más que una colección de prácticas específicas o iniciativas ocasionales motivadas por razones de marketing. Debe ser vista como una serie completa de políticas, prácticas y programas que están integrados en todas las operaciones y políticas de la empresa.

Definición de RSC de la UE
La Comisión Europea entiende la Responsabilidad Social de las Empresas como “la integración voluntaria, por parte de las empresas, de las preocupaciones sociales y medioambientales en sus operaciones empresariales y sus relaciones con sus interlocutores”.

En resumen
Existen multitud de definiciones de la RSC, tanto de organismos públicos como privados, a escala internacional y nacional. Todos ellos coinciden en que la RSC de un proyecto u organización debe partir de un compromiso personal del emprendedor o emprendedora por encima de las modas y el marketing. Una vez comprometidos iniciaremos este apasionante camino … ”mejorar el mundo desde nuestras iniciativas”.

¿Quieres agregar valor a tu proyecto? Tú y tu iniciativa tenéis un papel esencial en el desarrollo y la promoción de una sociedad más justa, sostenible y transparente. No hablamos sólo de una moda en valores, sino de tu estilo de vida, de tu estilo de empresa.

Hoy es el día, actúa!!!

La globalización de la economía hace que las consecuencias de tus acciones tengan repercusión en tu entorno local, pero también sobre personas y territorios que se encuentran muy lejos de ti. Formamos parte de un mundo conectado y global. El contexto en el que opera tu iniciativa está demandando: confianza, desarrollo sostenible y competitividad. Por eso cuando pones en marcha una nueva idea, de forma consciente o insconsciente aplicas “criterios éticos de comportamiento” hacia los clientes, hacia tu equipo de trabajo, proveedores, etc. En general, hacia la sociedad en su conjunto.

Hoy, es imprescindible que los intereses de todos los agentes sean incorporados al diseño y gestión de tu proyecto de forma organizada y satisfactoria. ¿Cómo? Incorporando prácticas responsables en tu gestión y garantizando un desarrollo sostenible de nuestra economía, local o global.

La RSC en Tres direcciones.

El origen de lo que hoy significa la RSC no está muy lejano, arranca de movimientos sociales de protesta ecológica y de derechos civiles acaecidos en los años 80.

Durante esa década, las empresas toman el relevo a los Estados como agentes principales de la actividad económica, la contribución al desarrollo y la creación de bienestar.
Son años donde priman las doctrinas basadas en la iniciativa privada y la búsqueda de la máxima rentabilidad. Pero, junto a esta expansión del capitalismo, también comienza a desarrollarse el concepto de ética empresarial. Cada vez con mayor frecuencia se producen reacciones o protestas de la sociedad por los perjuicios medioambientales que producen algunas empresas (como el caso de la catástrofe ecológica producida por el petrolero Exxon Valdez).

En la década de los 90 se intensifican estas protestas ecológicas, a las que se unen las denuncias sobre empresas (fundamentalmente de textil deportivo) que no garantizan los derechos humanos en sus fábricas, o el uso de mano de obra de países del sur en condiciones de explotación laboral.

En su día tuvo mucha respercusión las denuncias contra la empresa Nike sobre el uso de mano de obra infantil. Desde entonces, los directivos observan que el mercado penaliza a aquellas empresas que no cumplen con ciertos códigos éticos y comienzan a publicarse los primeros códigos de conducta responsable que las organizaciones firman de manera voluntaria. Esta presión, junto con un desarrollo teórico más profundo del concepto de responsabilidad empresarial, conducen a lo que hoy conocemos como Responsabilidad Social Corporativa (RSC).

Como colofón, la ONU, en 1999, promovió un Pacto Mundial (Global Compact) cuyo objetivo fue conseguir un compromiso voluntario de las entidades responsables para que hagan suyos una serie de valores y principios en la esfera de los derechos humanos, las condiciones de trabajo, el medio ambiente y la lucha contra la corrupción.

Hoy, invertir tiempo y recursos en RSC es una actividad innovadora.

Algunas razones que apoyan esta opinión:

La RSC plantea un cambio de actitudes y conductas en la empresa, acercándola hacia su entorno con una visión más a largo plazo y una actitud más estratégica. Por tanto, supone una apuesta por la calidad y la excelencia en la gestión.

La RSC contribuye a incrementar el capital de tu proyecto, fundamentalmente el capital intelectual. Una empresa responsable crea y desarrolla nuevos conocimientos, nuevos procesos y nuevas relaciones que aplica en su gestión.

Una empresa responsable es una empresa que innova en su capital humano. En la medida en que se atienden las necesidades de sus trabajadores y trabajadoras, como parte de los grupos de interés de la empresa, la empresa se convierte en un mejor lugar para trabajar, siendo más probable que se incremente la confianza y el compromiso de éstos y confluyan en mayor medida los objetivos de organización y empleados / as.

La realidad actual plantea el reto de incorporar la RSC en todo tipo de iniciativas, siendo éste un campo en el que todavía se puede avanzar mucho. Un camino con nuevas oportunidades, todo está por hacer.

Ventajas Fiscales de la RSC

Apostar por un emprendimiento responsable es una opción voluntaria, a través de la cual decides agregar valor social y medioambiental a tu proyecto. Sin embargo, las acciones responsables también pueden aportarte algunas ganancias económicas y fiscales en la gestión de tu negocio. Te mostramos algunas ventajas que podrás obtener si agregas acciones socialmente responsables a tu idea.

Si dono una cierta cantidad de dinero a entidades sociales declaradas de utilidad pública, o a acontecimientos de excepcional interés público: Puedo deducir el 35 % de la donación en la cuota íntegra del Impuesto de Sociedades. O, si soy empresario individual, puedo deducir el 25 % de la donación en la cuota íntegra del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas.

Si cedo bienes o derechos a entidades sociales para su uso: Puedo deducir el 35 % del valor anual de la cesión en la cuota íntegra del Impuesto de Sociedades. O, si soy empresario individual, puedo deducir el 25 % del valor anual de la cesión en la cuota íntegra del I.R.P.F.

Si decido contribuir a planes de pensiones o a mutualidades de previsión social de mis trabajadores: Puedo deducir el 10 % de las aportaciones anuales en la cuota íntegra del Impuesto de Sociedades.

Si decido contratar a trabajadores con discapacidad:

  • Puedo obtener una subvención de 3.097 euros por cada trabajador discapacitado que contrate de manera indefinida.
  • Puedo obtener una dotación de hasta 901 euros para la adaptación de puestos de trabajo, eliminación de barreras o mejoras en la dotación de medios a disposición del discapacitado.
  • Puedo practicar una deducción de 6.000 euros en la cuota íntegra del Impuesto de Sociedades por cada persona con discapacidad contratada.
  • Obtengo bonificaciones en las cuotas patronales de la Seguridad Social de los trabajadores con discapacidad contratados. Un mínimo de 4.500 euros anuales por trabajadores contratados de manera indefinida, o un mínimo de 3.500 euros anuales por cada trabajador contratado temporalmente.

Si decido contratar a trabajadores pertenecientes a colectivos específicos:  Puedo obtener bonificaciones en las cuotas patronales de la Seguridad Social (Ver tabla):

Si apuesto por la adquisición de vehículos de baja emisión de CO2:  Puedo llegar a estar exento del impuesto de matriculación, si el vehículo emite menos de 120 gramos por Km.

Si decido invertir en elementos patrimoniales que contribuyan a proteger el medio ambiente: Puedo llegar a deducir el 30 % de mi inversión en la cuota íntegra del Impuesto de Sociedades.

Te proponemos algunas “buenas prácticas” para emprender de forma responsable.

Vinculado con los clientes.

  1. Preocuparnos por ellas y ellos, por satisfacer sus necesidades
  2. Garantizar la calidad y fiabilidad de nuestros productos o servicios
  3. Preocuparnos por conocer su grado de satisfacción
  4. Fomentar la comunicación acorde a un consumo responsable
  5. Sensibilizar medioambientalmente a nuestros / as clientes / as

Con los proveedores

Tus acciones y tus relaciones fomentan o inhiben las prácticas socialmente responsables de aquellos proveedores con los que trabajas.
Es aconsejable crear redes estables que generen confianza, valorando cuándo es conveniente contar con suministradores del entorno.
Sobre todo evita los que lleven a cabo prácticas laborales abusivas, que utilicen mano de obra no regulada, que no respeten el medioambiente o que sean corruptos.

Con tu equipo

Propicia un contexto y unas condiciones de trabajo favorables para que los mejores quieran aportar su talento a tu proyecto, para que sientan orgullo de su contribución, aporten al proyecto todas sus habilidades y, sobre todo, su creatividad. Nos referimos a:

  • Un sistema de gestión participativo
  • Descripciones claras de los puestos de trabajo
  • Comunicación interna transparente, fluida y veraz
  • Flexibilidad laboral y conciliación
  • Contratación de personas en riesgo de exclusión
  • Fomento del empleo estable
  • Sistemas de compensación competitivos y participación en los beneficios
  • Formación y aprendizaje continuo
  • Posibilidades reales de desarrollo y promoción
  • Seguridad y salud laboral más allá de los mínimos legales
  • Fomento del diálogo social

Con la competencia
Ya pasaron los días en que los competidores eran considerados una gran amenaza contra la que había que luchar con todas las armas. El actual contexto organizativo exige buenas relaciones entre los competidores, así como colaboración para emprender proyectos globales que favorezcan al mercado y al interés particular de cada miembro. Se ha acuñado incluso un nuevo término – “coopetencia” – para referirse a competir cooperando. Las nuevas estrategias nos marcan:

  • Respetar las normas de la competencia y evitar situaciones de competencia desleal
  • Asociarnos y trabajar con una cultura de coopetencia (un buen ejemplo son los  Cluster empresariales)
  • Compartir buenas prácticas y colaborar en proyectos de innovación

Con el medioambiente
Todos y todas podemos contribuir a la mejora de las condiciones de nuestro medio ambiente. Pequeñas acciones tienen grandes beneficios, para ti y para tu entorno:

  • Gestionar el consumo ético de recursos.
  • Minimizar residuos y emisiones.
  • Apostar por la eco-eficiencia, el reciclaje y el diseño ecológico de bienes y servicios.
  • Potenciar el uso de energías limpias en tu espacio.
  • Adquirir materiales que cumplan con una producción ética.

Con la comunidad local
Las decisiones de las empresas están intrínsecamente vinculadas al desarrollo de la comunidad en la que están ubicadas. Las empresas necesitan un ambiente propicio para desarrollar su actividad eficientemente. La asunción de la responsabilidad con la comunidad local se muestra como una herramienta fundamental para adquirir la legitimidad social necesaria para su sostenibilidad en el futuro. Recuerda:

  • Apoyar al desarrollo sostenible de la comunidad
  • En igualdad de condiciones, dar preferencia a proveedores locales y evitar siempre la corrupción, la degradación ambiental y las entidades que abusan de las personas
  • Fomentar el voluntariado corporativo, facilitando que el equipo se involucre en aportar soluciones a los problemas sociales de la comunidad

Con la Administración pública
Las empresas son sujetos fiscales que deben asumir sus obligaciones. Por eso es necesario:

  • Contra la evasión fiscal, llevar a cabo una fiscalidad responsable.
  • Apoyar las medidas públicas en materia de RSC.

Hoy, invertir tiempo y recursos en RSC es una actividad innovadora.

  • La RSC plantea un cambio de actitudes y conductas en la empresa, acercándola hacia su entorno con una visión más a largo plazo y una actitud más estratégica.  Por tanto, supone una apuesta por la calidad y la excelencia en la gestión.
  • La RSC contribuye a incrementar el capital de tu proyecto, fundamentalmente el capital intelectual. Una empresa responsable crea y desarrolla nuevos conocimientos, nuevos procesos y nuevas relaciones que aplica en su gestión.
  • Una empresa responsable es una empresa que innova en su capital humano.  En la medida en que se atienden las necesidades de sus trabajadores y trabajadoras, como parte de los grupos de interés de la empresa, la empresa se convierte en un mejor lugar para trabajar, siendo más probable que se incremente la confianza y el compromiso de éstos y confluyan en mayor medida los objetivos de organización y empleados / as.
  • La realidad actual plantea el reto de incorporar la RSC en todo tipo de iniciativas, siendo éste un campo en el que todavía se puede avanzar mucho. Un camino con nuevas oportunidades, todo está por hacer.

Ventajas Fiscales de la RSC

Apostar por un emprendimiento responsable es una opción voluntaria, a través de la cual decides agregar valor social y medioambiental a tu proyecto. Sin embargo, las acciones responsables también pueden aportarte algunas ganancias económicas y fiscales en la gestión de tu negocio. Te mostramos algunas ventajas que podrás obtener si agregas acciones socialmente responsables a tu idea.

Si dono una cierta cantidad de dinero a entidades sociales declaradas de utilidad pública, o a acontecimientos de excepcional interés público: Puedo deducir el 35 % de la donación en la cuota íntegra del Impuesto de Sociedades. O, si soy empresario individual, puedo deducir el 25 % de la donación en la cuota íntegra del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas.

Si cedo bienes o derechos a entidades sociales para su uso: Puedo deducir el 35 % del valor anual de la cesión en la cuota íntegra del Impuesto de Sociedades. O, si soy empresario individual, puedo deducir el 25 % del valor anual de la cesión en la cuota íntegra del I.R.P.F.

Si decido contribuir a planes de pensiones o a mutualidades de previsión social de mis trabajadores: Puedo deducir el 10 % de las aportaciones anuales en la cuota íntegra del Impuesto de Sociedades.

Si decido contratar a trabajadores con discapacidad:

  • Puedo obtener una subvención de 3.097 euros por cada trabajador discapacitado  que contrate de manera indefinida.
  • Puedo obtener una dotación de hasta 901 euros para la adaptación de puestos de trabajo, eliminación de barreras o mejoras en la dotación de medios a disposición del discapacitado.
  • Puedo practicar una deducción de 6.000 euros en la cuota íntegra del Impuesto de Sociedades por cada persona con discapacidad contratada.
  • Obtengo bonificaciones en las cuotas patronales de la Seguridad Social de los trabajadores con discapacidad contratados. Un mínimo de 4.500 euros anuales por trabajadores contratados de manera indefinida, o un mínimo de 3.500 euros anuales por cada trabajador contratado temporalmente.

Si decido contratar a trabajadores pertenecientes a colectivos específicos: Puedo obtener bonificaciones en las cuotas patronales de la Seguridad Social (Ver tabla):

Si apuesto por la adquisición de vehículos de baja emisión de CO2: Puedo llegar a estar exento del impuesto de matriculación, si el vehículo emite menos de 120 gramos por Km.
Si decido invertir en elementos patrimoniales que contribuyan a proteger el medio ambiente:  Puedo llegar a deducir el 30 % de mi inversión en la cuota íntegra del Impuesto de Sociedades.

Te planteamos algunas cuestiones para que te autoevalúes y saques  conclusiones que dirijan tus pasos hacia una gestión más responsable. Pica en el botón del Test y puntúa cada apartado



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